La documentación antes que las conclusiones.
Cada asunto tiene hechos que deben acreditarse. Una primera conversación ayuda a comprender tu caso; el análisis se completa con los contratos, informes, comunicaciones o resoluciones que correspondan. Si falta una prueba decisiva, te lo indicamos.
Opciones y riesgos explicados con claridad.
Antes de decidir una actuación conviene saber qué se puede pedir, frente a quién, con qué pruebas y qué dificultades puede presentar. El resultado depende de las circunstancias del asunto, de la prueba y de las decisiones de terceros.
Un encargo con alcance definido.
El trabajo profesional y sus condiciones se concretan antes de iniciar la intervención. Cuando el asunto precise peritos, procurador u otros profesionales, su participación y sus costes deben quedar identificados.
